Era una broma, Macaco
24 de Agosto de 2006

En la imagen reza el sobrenombre que le han adjudicado en Wonkette y que no viene sino a expresar lo que en tono menos jocoso opinan ya algunos medios, aunque él se niegue a admitirlo: George Felix Allen, senador republicano por Virginia, quizá nunca llegue a ser Presidente de EE.UU.
En ello está, aunque primero tiene pendiente su reelección como senador. Y ha sido dentro de la campaña para esa reelección, en uno de los mítines, donde al senador se le soltó la lengua y comenzaron las complicaciones. George “The Man Who Won’t Be President” Allen no tuvo mejor ocurrencia que señalar a un joven voluntario demócrata, seguidor de su oponente James Webb, y referirse a él como “macaca”.
Así se transcriben las palabras de Allen en el Washington Post:
“This fellow here, over here with the yellow shirt, macaca, or whatever his name is. He’s with my opponent. He’s following us around everywhere. And it’s just great,” Allen said, as his supporters began to laugh. After saying that Webb was raising money in California with a “bunch of Hollywood movie moguls,” Allen said, “Let’s give a welcome to macaca, here. Welcome to America and the real world of Virginia.” Allen then began talking about the “war on terror.”
Desafortunado cuando menos el episodio, teniendo en cuenta que el joven al que llamó “macaco”, aunque estadounidense de nacimiento, es de ascendencia hindú y por tanto de tez oscura. Y aún más cuando, por lo visto, las acusaciones de racismo contra el senador no son algo nuevo.
Las explicaciones que han intentado justificar el insulto no han hecho mas que reafirmarlo, por lo diversas y variopintas que han sido. Desde la asociación de “macaca” con Mohawk, en referencia al corte de pelo del joven -aunque él asegura que llevaba gorra en esa ocasión- hasta mantener que sólo fue un ocurrente mote relacionado con el hecho de que el joven grababa con una cámara de video, era un cameraman.
Aunque lo mejor es esa teoría de Allen según la cual los liberales han querido magnificar lo que tan sólo fue una broma:
The explosion of criticism precipitated by my recent off-hand comment is indicative of an unfortunate trend: America is losing her ability to take a joke. Liberals have heightened our sensitivity and “political correctness” to the point that calling an Indian boy “Macaca” is suddenly a capital offense, even if the person who says it is just horsing around.
Nada, que los estadounidenses están perdiendo el sentido del humor, dice George Felix Allen. Y se queda tan ancho.
He sabido de este asunto en Al Abordaje, con videos incluidos.































