Mientras haya pregoneros…
13 de Octubre de 2006

Faltan diez minutos para las 10 de la mañana y desde la calle llega el inconfundible arranque de la megafonía incorporada en algún vehículo que circula por aquí cerca. El primer pensamiento es que se tratará de cualquiera de esas furgonetas de venta ambulante que regularmente pasan ofreciendo todo tipo de frutas y hortalizas, y uno espera escuchar a continuación el relato de las bondades de los melones del Tomelloso o el informe sobre la cantidad de kilos de naranjas que se pueden conseguir por determinados euros, mientras se prepara mentalmente para ese momento fatídico en que cesan las palabras e irrumpe atronadoramente un tema de Camela o copla similar.
Sin embargo, la voz que comienzan a despedir los altavoces no es en esta ocasión masculina ni emplea el nombre genérico de María para dirigirse a la posible clientela. Es una voz de mujer, agradable, y con una dicción que recuerda más a una cuña publicitaria radiofónica que a la charlatanería de los vendedores ambulantes.
No parece pues que se trate de vender melones, y por curiosidad presto atención a lo que transmite esa voz. No vende nada, aunque hace publicidad de algunas empresas, sino que invita a la asistencia a un evento en un pueblo cercano. A la IV Feria del Automóvil de Villarrobledo.
He intentando encontrar la web de la Feria en Internet, pero no aparece por ningún sitio, a pesar de que ya celebra su cuarta edición. Y tampoco hay referencia alguna a su existencia en el cartel del evento.
Posiblemente ni la tengan. Quizá piensen que ni la necesitan. Total, mientras puedan seguirla pregonando…































