Los blogs y el anonimato
25 de Noviembre de 2006
Éste no es un blog anónimo. Mejor dicho, no lo es su autor, yo. Mi nombre aparece por ahí arriba a la derecha. Y de todas formas, aunque no se mostrara y utilizara exclusivamente un seudónimo -Stralunato, en mi caso-, tanto mi nombre como un buen puñado de datos más sobre mi persona son conocidos, entre otros, por las empresas a través de las cuales he conseguido un dominio propio o un espacio en un servidor web donde alojar los archivos que hay tras lo que aquí se ve. Soy, pues, cualquier cosa menos un ser anónimo y desconocido. Y si de lo que aquí publico se derivara alguna responsabilidad legal poco podré hacer por intentar esconderme. Saben quién soy y cómo localizarme.
Tampoco son exactamente seres anónimos, aunque alguno pueda llegar a creer que sí, aquellos que realizan comentarios en los blogs firmando con seudónimo. Su identidad pasará desapercibida en tanto que nadie se moleste en intentar descubrirla, pero, de ser necesario, también son identificables y localizables. Lo son incluso a menudo, pese a que tengan los conocimientos necesarios para enmascararse y el ánimo decidido de hacerlo, quienes utilizan Internet para delinquir de uno u otro modo.
No debiera hacer falta a estas alturas recordar que el anonimato en Internet es un mito. Entendido éste como la ocultación total y voluntaria de la propia identidad de manera eficaz. La práctica totalidad de los internautas vamos dejando demasiados rastros en nuestra navegación como para pretender que el simple hecho de firmar un comentario con nombre falso o seudónimo sea suficiente garantía de que no seremos descubiertos.
Aún así, se sigue utilizando el argumento del anonimato para atacar al medio, Internet, intentando trasladar a quienes no lo conocen lo suficiente la idea de que no sólo es posible ese anonimato sino que se usa frecuentemente con fines ilícitos. En algunos casos, es obvio que se trata de una argumentación falaz, que sólo pretende confundir y engañar.
En otros, como en el caso de la cita de un artículo de Coloma Darder que reproduce Carlos Guadián, sorprende un poco más:
El problema de los blogs, es la falta de control, el anonimato, que cualquiera haga denuncias sin presentar pruebas, que insulte y que, en definitiva, convierta un foro de ideas en una opción para la descalificación y, por supuesto, el anonimato …que no se abran blogs. Mientras no se regulen como toca los blogs, la propuesta es muy peligrosa.
Bien está que se critiquen las prácticas individuales, en este caso de los políticos, en cuanto a cómo y con qué intenciones utilizan los blogs. Y bien también que se recuerde que hay personas que, por simple cobardía o pura necedad, toman las zonas de comentarios de algunos blogs para insultar o difamar sin revelar su verdadera identidad. Pero de ahí, de lo que suceda en el entorno de unos cuantos blogs de políticos profesionales, a esgrimir la manida y temeraria amenaza del anonimato para sugerir la necesidad de un código regulador para los blogs dista bastante.
Si hay una propuesta peligrosa, hasta extremos que mejor ni imaginar, es la de establecer un control sobre la libertad de expresión que se ejerce también en los blogs. Y más aún si la excusa es combatir el inexistente anonimato. El remedio sí que sería, en ese caso, infinitamente peor que la enfermedad.
La imagen que ilustra este post es de Marc Garrido.
































Precisamente lo que ocurre es lo contrario del anonimato.
Un whois revela datos que se deberían considerar confidenciales.
Comment de javier | 25 de Noviembre de 2006
Sí, pero se ve que hay gente que no debe saber esas cosas, por lo que dicen.
Un saludo, Javier.
Comment de Jacinto | 26 de Noviembre de 2006
Sí, es cierto, un Whois revela todo. En un Whois se llega a saber la calle en la que uno vive. De todas formas es un alivio que la gente desconozca todas las posibilidades que tiene internet. Si alguien supiera - a una persona cercana me refiero- las gilipolleces que escribo en mi blog me moriría de vergüenza, y eso que no me meto con nadie. Sólo escribo por mero placer, por el placer de escribir sin que nadie me pueda herir. Me gusta mi anonimato, mi relativo anonimato.
De todos los modos, es preocupante que haya gente que valiéndose de una máscara se dedique a vilipendiar, insultar y demás verbos de la misma familia, no semántica sino conceptual.
Comment de javier e | 26 de Noviembre de 2006
Yo creo que lo más preocupante es que son precisamente personajes públicos y reconocidos, políticos y periodistas por ejemplo, los que sin máscara -ni verguenza alguna por lo que parece- hacen ver a diario que todo eso del vilipendiar, insultar y demás son prácticas lícitas o incluso aconsejables.
Ellos marcan esa pauta de comportamiento que mucha gente sigue. Cuando no la fomentan o patrocinan directa o indirectamente, que no todos los que actúan enmascarados lo hacen siempre por propia iniciativa.
Quizá la pregunta no debiera ser por qué alguien se esconde para insultar sino por qué el insulto es su único argumento. Y, desgraciadamente, creo que para responder a esa cuestión no hay que buscar tras el anonimato sino simplemente mirar a lo que se nos muestra abiertamente. En cada telediario, por ejemplo.
Un saludo, amigo.
Comment de Jacinto | 26 de Noviembre de 2006
Bueno, ante los remedios y las enfermedades, ya sabemos que desde el epigrafiado en el interior de las pirámides, los volúmina, los códices, los libros, el cine, lu que sea, con o sin Ministerios de Información y Turismo de la Era Fraganiana -que dura ya más de 500 años- siempre se ha intentado fastidiar la liberté et la fraternité y ni hablar de l’egalité.
A cara descubierta o bajo las máscaras, con libertades o con mazmorras, la verdad y la mentira es como un ying-yang eterno que a veces cansa y desanima.
La Red es una ventana más al conocimiento, y por la que entra el aire fresco. Siempre ha habido quemadores de libros y escritores y paice que siempre los habrá. Por eso sois tan necesarios vosotros los hombres del Renacimiento antes de entrar de lleno en la nueva era Fedelosántica que se nos cae encima.
Un abrazo, Stralunato (tus datos no me interesan son irrelevantes ante la grandeza de tu sentido común, tan necesario por estas Redes a veces…)
Gervais
(confieso no haber bebido).
Comment de Gervais | 1 de Diciembre de 2006
Gervais, que no me engañas, que le has vuelto a dar a la absenta, que lo sé.
Comment de Jacinto | 2 de Diciembre de 2006