Violencia doméstica, un problema global
12 de Febrero de 2007

Sólo hace falta echar un vistazo a este Mosaic of Solutions de Changemakers para comprobarlo. Colectivos y programas en países de todo el mundo centran sus esfuerzos en la erradicación de cualquier forma de violencia dentro del entorno doméstico. No sólo la que por desgracia se cobra vidas humanas, principalmente de mujeres, y que es la que más nos llega a través de los medios de comunicación, sino también todas esas otras manifestaciones de violencia más o menos evidente que se dan o encuentran su razón de ser en ese entorno.
Violencia no es únicamente la ejercida de forma física, aplicando la fuerza contra alguien. También lo es cualquier acción o conducta que ignora el parecer o la voluntad de los otros y tiene por propósito someterles a nuestros dictados, sojuzgarles y no dejarles vías posibles de expresión, de desarrollo de la propia identidad. De ser ellos mismos y no lo que nosotros decidamos que han de ser. De ser, en definitiva, nuestros iguales.
Existe violencia doméstica en los países y sociedades más dispares. En la nuestra, teóricamente más avanzada que otras cultural y políticamente, existe tanto en esos asesinatos de los que por desgracia tenemos noticias demasiado a menudo, y que suelen estar precedidos de una situación de dominación, como en el propio hecho de que aceptemos sin apenas oposición que no todos seamos tratados siempre, socialmente, con idéntica justicia.
Mientras no decidamos terminar con las desigualdades sociales más injustas habrá violencia. Que en muchos casos se manifestará en el entorno doméstico. Y de nada nos servirá querer encontrar las causas de cada caso en explicaciones que nos exculpen como colectivo social. Es un problema de todos.
Imagen | Camiseta del movimiento V-Day































