Imágenes en rotación

Compra menos, da más

15 de Marzo de 2007

Meaning(less)Point(less)(Red)icu(less)

A menudo nos vanagloriamos de ejercer la solidaridad, de ayudar a quienes lo necesitan, sin querer ahondar en el contrasentido que eso implica. No es infrecuente que las situaciones de precariedad que sufren aquellos a los que pretendemos ayudar vengan determinadas por nuestra propia codicia.

Ellos tienen menos para que nosotros tengamos más. Ellos malviven, o incluso mueren, para que nosotros gocemos de esa ya casi sagrada “calidad de vida” material que nos empeñamos en confundir con la felicidad y a la que creemos tener aún más derecho que el que a la propia vida concedemos a quienes la pierden para que nosotros vivamos falsamente contentos y felices, rodeados de objetos y bienes materiales.

Visto así, nuestra supuesta solidaridad no es tal en muchas ocasiones, sino mera devolución de lo anteriormente arrebatado. Una devolución que tampoco compensa las carencias y desgracias provocadas, pero que tranquiliza nuestras conciencias de hombres libres y ayuda a correr el velo de hipocresía tras el que nos ocultamos de una realidad que no por enmascarada deja de ser cierta: la sociedad, ese ente abstracto, somos todos y cada uno de nosotros.

No nos sirve pensar en nuestra individualidad como coartada exculpatoria. Quizá no seamos la mayoría de nosotros, de manera individual, los responsables directos de las guerras por intereses económicos o la explotación infantil, pero sí que sustentamos las expectativas de los que provocan y fomentan esas situaciones. Su mercado somos nosotros. En nosotros, en nuestro consumo, está su ganancia.

Desde hace ya tiempo, no es extraño que la solidaridad aparezca como reclamo para el consumo, que nos digan que comprando tal o cual cosa un porcentaje del precio será destinado a causas humanitarias o solidarias. Pero, como argumentan en la campaña Buy (Less), si realmente queremos ayudar en una causa, ¿por qué hacerlo a través del consumo?

¿Por qué no donar directamente?

Vía | idUnited

Archivado en solidaridad | no hay comentarios

Tags: , , , ,

« Ciudad Digital, un giro hacia el futuro

Desafortunadamente, las playas no se limpian solas »

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios para esta entrada.

Deja tu comentario