Incentivos para los neoyorquinos pobres
5 de Abril de 2007
Con el objetivo de solucionar las altas tasas de pobreza de la ciudad de Nueva York, su ayuntamiento pondrá en marcha un plan de incentivos económicos para las familias más pobres, según anunció hace unos días su alcalde Michael R. Bloomberg.
El plan, denominado Opportunity NYC e inspirado en el programa mexicano Oportunidades, proporcionaría ganancias monetarias a las familias a cambio de que sus miembros cumplan determinados objetivos en tres áreas de actuación: educación, salud y empleo y formación. Los padres, cosas como asistir a las reuniones de padres de alumnos en las escuelas, acudir a los chequeos médicos o mantener un trabajo a jornada completa. Para los hijos, el asistir puntualmente a clase o sacar buenas botas, por ejemplo.
El cumplimiento de esos objetivos reportaría a cada familia ganancias de entre 50 y 300 dólares, que acumuladas y dependiendo del número de miembros de la familia y el grado de objetivos realizados podrían llegar a un total de entre 3.000 y 5.000 dólares en un año.
Está previsto que el proyecto, anunciado por primera vez el pasado otoño, comience en septiembre como programa piloto con 2.500 familias beneficiarias del programa y otras tantas sin disfrutar de él. El fin de esto sería poder establecer comparaciones en la evolución de unos y otros.
Se han recaudado ya 42 de los 50 millones de dólares necesarios para costear esa primera fase piloto, provenientes de aportaciones privadas, como la del propio alcalde, quien ha declarado que si esta primera prueba resulta exitosa se establecería un programa permanente con financiación pública.
El programa ha recibido ya algunas críticas. Margy Waller, ex asesora de la administración Clinton y cofundadora del think tank Inclusion, encuentra problemático que se centre en el comportamiento personal la solución a un problema que es en buena medida económico, ya que ve imposible que las familias pobres alcancen los niveles de las clases medias sin que se efectúen mejoras en el mercado laboral. Y desde algunas organizaciones anti pobreza entienden que el programa ofrece una imagen vejatoria de los pobres, sugiriendo que es necesario decirles cómo han de llevar sus familias.
A mí lo que no me ha quedado claro es si a esas 2.500 familias que no se beneficiarán del programa y serán usadas para la comparación con las que reciban los incentivos se les va a decir que están sirviendo de cobayas humanas en un experimento económico, y que mientras las otras van ganando dinerito ellas se quedan a verlas venir, por muy bien que se porten.
Porque si además de ser pobre te vienen con ésas debe sentar como una patada en aquel sitio.























Ojalá no sólo sea el experimento para lavar la imagen del alcalde. Gracias, J., lo seguiré de cerca.
Comentario de Rosa J.C. | 5 de Abril de 2007
[...] En toda Espaa, en muchas partes del mundo. En Nueva York, como hoy cuenta El Pas en su contraportada, el alcalde paga (s, paga) a los que quieran salir de la miseria, inspirndose en el programa mexicano Oportunidades. Programa que ya ha recibido algunas crticas. Lo que no se les puede negar es que por lo menos tienen alguna intencin y no indiferencia. [...]
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Esperemos que no sea así, Rosa. Ya veremos.
Comentario de Jacinto | 6 de Abril de 2007