Los cansinos del meneo
1 de junio de 2007
Luis Solana propone a Alfonso Guerra como próximo secretario general de los socialistas madrileños.
Lo hablaba hace apenas un rato con David Plaza. Es un hecho noticiable, que en la medida de la seriedad con que se haga la propuesta y la intensidad del debate que pueda originar, cabría en las páginas de cualquier diario tradicional. Constituye noticia, sin duda.
Y aunque, como ya he dicho, el grado de interés que pueda despertar dependa en buena parte del alcance y recorrido de tal propuesta, tiene todos los ingredientes necesarios para ser una información destacable: sus protagonistas, dos personajes históricos del PSOE, partido que gobierna actualmente en España; el entorno, un PSM en evidente crisis interna y con una no menos clara necesidad de renovación; el momento, de profundo debate -también en los medios- después de los últimos resultados electorales; el interés social, pues este tipo de debates políticos también afectan de manera colectiva al futuro de la ciudadanía; el medio utilizado para lanzar la propuesta, un blog; el que además se haya hecho de manera pública y no interna…
Habría, en definitiva, muchas razones para decidir que es una información digna de ser difundida, con independencia del interés particular que despierte en cada persona -habrá a quienes la política no les interese en absoluto, por supuesto- y de la opinión que a cada uno le merezca.
Para lo que no existen razones esgrimibles -lógicas, fundadas, objetivas- es para calificar una información así como “cansina” o “irrelevante”. Si por cansino entendemos que algo ya está muy repetido, demasiado visto, no hacen falta argumentos que expliquen lo ilógico de aplicar esa calificación en este caso. Y sobre lo de la irrelevancia… mejor ni hablar.
Pero así funcionan las cosas en Menéame, por lo que vengo observando desde hace tiempo. Si bien los votos negativos cumplen una función que puede ser necesaria, el que puedan emitirse sin más criterio que el capricho particular anula lo que de efectivo pudieran tener y diluye el interés real de la aplicación.
Nada impide que los usuarios formen grupos por intereses afines y se dediquen sistemáticamente a boicotear las noticias que no son de su agrado sin tener que dar explicaciones de por qué lo hacen. O que esos grupos se enzarcen en pueriles guerras por conseguir que las noticias que lleguen a portada sean las suyas mientras las del grupo rival se pierden en el olvido.
Quizá haya -seguramente lo habrá- quien de eso pueda sacar un beneficio. Pero el que pierde es el usuario medio, no enredado en esas peleas de patio de colegio. Y, por supuesto, la herramienta. Más en concreto, su credibilidad.
Si no se establecen medidas que garanticen la racionalidad del voto negativo -si es que eso fuera posible- Menéame corre el peligro de ser un territorio secuestrado por un grupo de gente con tanto tiempo libre como poco sentido de la ecuanimidad.
Si es que no lo va siendo ya.























Es verdad lo que dices, cansino no es un argumento para votar no una noticia. Si quieren tener debate que lo tengan en cuenta, desde luego, así no.
Un placer, la tarde y la charleta que nos hemos dado.
Un abrazo,
Comentario de Alfanhui | 1 de junio de 2007
Lo interesante es votado y subido a portado, lo irrelevante se debería perder en el pozo de las pendientes y desaparecer con el tiempo.
Probablemente de entre los votos negativos el único lógico sea el duple. Si no se da la paradoja de que una noticia hoy descartada puede ser portada mañana incluso a pesar de estar duplicada.
Pero de todas maneras quien ahi juega tiene que aceptar las reglas aunque no las creamos justas.
Un saludo.
Comentario de San Tiago | 1 de junio de 2007
¿Qué pasaría si dejásemos menéame en favor de fresqui?
Comentario de Rosa J.C. | 1 de junio de 2007
Buena charleta, David, sí señor.
Supongo que llevas razón, Santi, mirado desde ese punto de vista. Pero si la reglas del juego son absurdas habrá mucha gente que pasará de jugar. Lo que convertiría una herramienta pretendidamente social en coto restringido a un grupo de “jugadores”.
En cualquier caso,a mí me da igual, ya lo sabes. Si he escrito sobre el tema es porque en el caso del post de Luis Solana los argumentos para votar en negativo me han parecido casi delirantes. Pero, por mí, que cada cual delire como quiera.
Imagino que no pasaría nada, Rosa.
Comentario de Jacinto | 2 de junio de 2007
Es cierto, hay noticias absurdas que llegan a portada, mientras otras son ahogadas a negativos antes de salir, también me llama la atención que una noticia sea descartada directamente como spam por provenir de un blog.
Comentario de Pleguezuelo | 2 de junio de 2007
Esas que son ahogadas a negativos antes de salir son las que levantan más sospechas.
Comentario de Jacinto | 3 de junio de 2007
No soy el más adecuado para opinar sobre este tema
pero la reflexión está muy bien argumentada. Es cierto que en las comunidades, a veces, algunos usuarios se convierten en pequeñas oligarquías que dominan el medio y deciden que es lo que se ve y lo que no se ve. El problema es que decide siempre ese grupo oligárquico que ostenta el poder y eso degenera a un medio social. Pero como dice Santiago: “…quien ahi juega tiene que aceptar las reglas aunque no las creamos justas”, y sino pues a jugar a otro sitio 
Comentario de Oscar Espiritusanto | 5 de junio de 2007
[...] Y otra cosa que me gusta, ya que hace unos días hablaba de los votos negativos en otro servicio. En Fresqui, si decides votar negativamente una noticia, aparte de las preestablecidas Duplicado, Spam o Abuso, puedes argumentar cualquier otra razón que te lleve a hacerlo. Algo importante si lo que se busca, aparte de los lógicos objetivos empresariales, es mantener un servicio tan útil como serio en la medida de lo posible. [...]
Pingback de Stralunato | 7 de junio de 2007