La inmunidad de los militantes
1 de Julio de 2007
Es lo que le suele pasar al PP de un tiempo a esta parte. Cuando ante cualquier crítica o imputación no encuentran argumentos razonables con que defenderse, tardan un tiempo en reaccionar -es complicado pensar qué se va a decir cuando no se puede argumentar nada coherente.
Y cuando por fin reaccionan se van por los cerros de Úbeda, mezclan churras con merinas y pretenden hacernos comulgar con eso de que la velocidad y el tocino son una misma cosa.
O sea, que al final hablan -qué remedio- pero no dicen nada coherente:
“…se detuvo a militantes del PP en una manifestación de las víctimas del terrorismo, lo cual es un comportamiento antidemocrático del que todavía estamos esperando que pidan perdón.”
Lo ha dicho Acebes. Y se ha quedado tan ancho. Parece que cree antidemocrático el que la policía detenga a quienes son sospechosos de haber cometido un presunto delito. O quizá que las manifestaciones -las que el PP promueve o apoya, se supone- son territorio franco para cometer todo tipo de tropelías sin que las fuerzas del orden puedan actuar.
Pero no. Lo que sucede es que, según este ex ministro de Interior, “la detención de militantes de un partido es «algo que no ocurre en ningún país del mundo» y que sólo ocurre en España «cuando gobierna el PSOE, con un retroceso democrático»“.
Yo había oído hablar de la inmunidad parlamentaria (Constitución Española, artículo 71, 2), pero no sabía nada de que esa inmunidad fuera extensiva a todos los militantes de los partidos políticos. Lo que aprende uno con este Acebes.
Vamos, que los delincuentes ya saben lo que tienen que hacer para burlar la acción policial: afiliarse a un partido político. Preferentemente al Partido Popular. Con ellos de nuevo en el gobierno sólo el ser militantes les garantizará la impunidad inmunidad.
Ah, sí, se me olvidaba. Todo esto viene a cuento de que el Tribunal Supremo ha anulado la sentencia que condenaba a tres policías por detener a dos militantes del PP por un intento de agresión al entonces ministro Bono y, consecuentemente, el PSOE ha pedido al PP que se disculpe por todas las barbaridades que sobre esos policías se llegaron a decir en su momento.
La tardía respuesta de Acebes, como no podía ser de otra manera, es que quien tiene que pedir perdón es el PSOE. ¿Por qué? Sólo Acebes y su dios particular -que el de los verdaderos cristianos es otro-, a quien parece encomendarse en la foto, deben saberlo. Misterios de la derecha española, que últimamente vive en una realidad paralela a la del común de los mortales racionales.
Nada, Don Acebes, usted a lo suyo. A seguir diciendo tonterías que enciendan los ánimos de los que no saben distinguir entre la sensatez y la sandez. Así se trabaja por España.
¡Señor, qué cruz!





























