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El «impuesto Microsoft»

16 de Enero de 2008

Charles Barcza y blackPantherLa agencia tributaria húngara, APEH, quiere que la devolución de impuestos se gestione online y encarece a los empresarios de aquel país que utilicen esa vía. Hasta aquí la cosa suena bien, es una buena iniciativa. Pero como en bastantes de las ocasiones en que se mezclan gobernantes y nuevas tecnologías algo tenía que fallar. Y el problema, como tampoco puede resultarnos chocante, tiene que ver con Microsoft.

Más en concreto con su sistema operativo Windows, requisito imprescindible para instalar el programa que la APEH proporciona para la gestión de esas devoluciones.

Eso significa, así del tirón, que los usuarios de Macintosh, Linux o cualquier otro sistema diferente del de Microsoft no pueden utilizar el citado programa. A no ser, claro está, que compren e instalen de alguna forma el sistema operativo Windows. Que paguen el «impuesto Microsoft».

O que aceptando la increíble sugerencia de la APEH se acerquen al Telehaz más cercano -centro comunitario con acceso libre a Internet- y realicen desde allí sus trámites. Aunque esto suena a chiste para cualquiera. ¿Qué empresario iría a realizar sus gestiones de negocio desde un ordenador público?

Así las cosas, Charles Barcza, empresario, programador y responsable del desarrollo de la distribución de Linux blackPanther, decidió luchar en los tribunales contra lo que en su caso concreto es poco menos que un atropello. No sólo hay opciones a utilizar por la APEH que no obliguen a los ciudadanos a usar un software en particular, sino que el hecho de privilegiar a Microsoft va en claro perjuicio de la industria húngara del software.

La demanda sigue su curso y no sé cuándo habrá sentencia, pero espero que Barcza salga triunfante. Porque habrá triunfado también, entre otras cosas, el sentido común. Y habrá ganado la ciudadanía húngara.

No es algo nuevo ni exclusivo de Hungría el que los organismos gubernamentales parezcan confundir -o quieran hacerlo a sabiendas- la informática con la compañía estadounidense y asuman sin más que todos y cada uno de los usuarios han de utilizar, por obligación, sus productos.

Puede que sea lo más usual, pero eso no habilita a ningún gobierno democrático para convertirlo en norma de obligado cumplimiento. Lo que es una cuestionable imposición del mercado -el que la gran mayoría de ordenadores se vendan con Windows preinstalado, sin ofrecer otras opciones- no puede convertirse en ley ni interpretarse como tal. No debería ser así. Y todas las veces que recordemos esto a nuestros gobernantes serán pocas.

En España hemos tenido también nuestros episodios en ese sentido, con webs institucionales que exigían el uso de Microsoft Explorer -de otra forma no funcionaban- o acuerdos de colaboración entre instancias gubernamentales y esa empresa que sólo sirven para malgastar el dinero público. El caso del “amigo Robin” es el último ejemplo, poco menos que esperpéntico a mi juicio.

No parece, por lo que relatan quienes lo han examinado, que vaya a aportar nada de verdadera utilidad para la ciudadanía, en este caso para los adolescentes, pero sí para Microsoft, a quien de paso se le hace un favor desde el gobierno de España publicitando su programa de mensajería instantánea como si fuera el único del mercado y una verdadera panacea:

El robot se dirige fundamentalmente a chicos y chicas de entre 12 y 17 años, usuarios habituales de esta herramienta de comunicación que les hace sentirse a gusto, les permite estar conectados con sus amigos y familiares a cualquier hora y no les cuesta dinero.

Lo que nos costaría muchísimo menos dinero a todos y a bastantes nos haría sentirnos más a gusto y convencidos de que realmente nuestros políticos trabajan para nuestro bienestar y progreso es que todas las administraciones siguieran el ejemplo abanderado por la de Extremadura y adoptaran políticas para utilizar y promocionar el uso del software libre.

Lo contrario, el seguir apostando por el software propietario en la administración, es un atraso que además a los ciudadanos nos cuesta un buen dinero.

El del «impuesto Microsoft».

Vía | OpenSourceCommunity.org

Archivado en Tecnología, politica | 4 comentarios

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4 Comentarios »

  1. Interesante. Podrías mirar esta otra web al respecto también:
    http://www.liberaciondigital.org

    Comentario de Matias | 17 de Enero de 2008

  2. Increíble, aunque viniendo de MS ya no resulta tanto de extrañar. Aunque insisto, el problema son los Gobiernos que venden a us ciudadanos. Microsoft es una empresa y tiene que ganar dinero. No los culpo.

    Comentario de PaBLoX | 17 de Enero de 2008

  3. Gracias, Matías, ya la conocía. ;)

    Y sí, Pablo, estoy de acuerdo contigo. La responsabilidad última es de los políticos, por supuesto.

    Un saludo.

    Comentario de Jacinto | 17 de Enero de 2008

  4. [...] Charles Barcza responsable de la distribución de GNU/Linux blackPanther se encuentra en tribunales con una demanda en contra de la multinacional. Al igual que mi amigo en Stralunato, espero que salga triunfante. [...]

    Pingback de Lo bueno, lo malo y lo freak de la semana #4 « GNU/Linux Atelier | 21 de Enero de 2008

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