Las novedades de WordPress 2.6
18 de Julio de 2008
5 de Julio de 2008

¿Alguien puede creer que en una sentencia judicial se llame “posit” al comentario en un blog y “positero” a quien lo hace?
Sí, parece de broma. Pero no. Ocurre, ocurre.
Vía | Chiquiworld
22 de Enero de 2008
Hace unos días posteaba sobre la necesidad de pensar como un blogger planteada por Darren Rowse desde un enfoque más cercano al blogging profesional y anunciaba ya, aunque sin hacer una promesa firme, que en otra ocasión trataría esa cuestión de tener “mentalidad blogger” desde presupuestos más generales y cotidianos.
El test de adicción al blogging descubierto a través de Chocolate Without Borders me facilita el cumplir ese propósito. Cuestiones que yo hubiera citado como reveladoras de que se tiene un “pensamiento blogger” coinciden con preguntas incluidas en el test, más allá de las habituales sobre la frecuencia de posteo y cosas así.
En particular, las relacionadas con la intención de postear. El que ante cualquier suceso que vivas o presencies o del que tengas noticia la primera idea que te venga a la cabeza es escribir sobre ello en el blog; o que esa idea para un post te llegue en cualquier situación o lugar, lo mismo en la ducha que viendo una película o paseando por la calle; o que tu recomendación a ese amigo que te relata una historia de interés sea siempre «házte un blog y cuéntalo ahí»…
Todo eso, el relacionar ya de manera inconsciente y automática un hecho noticiable, que pueda interesar a alguien más que a nosotros mismos, con su publicación en el blog es ya, para mí, síntoma claro de que se piensa como un blogger. Otros indicadores podrán darnos, como en el test, la medida de nuestro enganche al blogging, pero el “pensar en postear” es el primer indicio de que se empieza a “pensar como un blogger”.
Lógicamente, ese síntoma no corresponde a la enfermedad en aquellos que sólo padecen la fiebre transitoria del recién iniciado, que en muchas ocasiones abandona el blog al poco tiempo de haberlo publicado por primera vez. Y, por contra, revela gravedad en los que tras largo tiempo dedicados a eso del blogging, sin sacar de su blog más beneficio ni consuelo que el placer de mantenerlo, piensan en postear a todas horas.
Y tú, ¿piensas como un blogger?… ¡Ah, que aún no tienes un blog!… ¿Y a qué esperas para hacerte uno?
Sobre lo de ser un buen o un mal blogger, si me acuerdo y tengo tiempo, ya hablaremos otro día.
15 de Enero de 2008
Confesaba hace meses Darren Rowse, en un post de una serie sobre el uso de una agenda para planificar el posteo, que en sus inicios era un blogger impulsivo, que se sentaba a postear sin saber muy bien sobre qué iba a escribir ese día ni cómo iba a hacerlo.
Creo que muchos bloggers, si no todos, comenzamos así. Y algunos, entre los que me incluyo, continuamos aún con esa forma caótica de abordar el hecho de postear. La principal razón, por no llamarla excusa, podría ser el tiempo, que siempre escasea. En mi caso concreto, por ejemplo, este blog no representa todo lo que yo quisiera hacer ni tampoco -ustedes me perdonarán la inmodestia- todo lo que puedo dar de mí mismo. Y supongo que mi caso no será el único.
Este blogging impulsivo conlleva sus costes, como bien señala Rowse:
A estos costes -o como consecuencia de ellos- habría que añadir uno más, especialmente peligroso para quienes tienen entre sus principales preocupaciones el número de visitas a su blog: la dificultad para la fidelización de los lectores.
De esto último sé un poco, que cerca de cuatro años editando blogs -por más que uno siga siendo impulsivo y caótico- dan para aprender unas cuantas cosas, y ésta es una de ellas. Si te interesa conseguir un buen número de visitas y mantenerlo más te vale hacer caso de los consejos de Darren Rowse y ser un blogger ordenado que planifica su actividad.
Pero entonces, irremediablemente, tendrás que aprender a pensar como un blogger. Y para esto, según Rowse, tendrás que tener en cuenta lo siguiente:
Hasta aquí las indicaciones de Darren Rowse. A mí, blogger impulsivo confeso, lo de “pensar como un blogger” me sugiere también otras cosas, que espero desarrollar en otro post.
O no, que esto de bloguear a impulsos es lo que tiene.
16 de Diciembre de 2007

En las sociedades donde la libre expresión es respetada, los blogs que tratan asuntos políticos o sociales recogen con más frecuencia de la deseable la voz de gente que utiliza ese derecho no ya para expresar su opinión con libertad sino para lanzar alegre y gratuitamente insultos, difamaciones y otros exabruptos sin fundamento ni utilidad.
Lo comprobaba una vez más hace un par de días, cuando entre divertido y perplejo me redescubría a mí mismo y a los amigos que me invitaron a participar desinteresadamente en el proyecto Ahora Bolivia, Rosa y Sebas, como peones en la sombra del Imperio o farsantes a las órdenes de la derecha boliviana. En elucubrar insensacetes así es en lo que parece que algún que otro “iluminado” con tanta ignorancia como atrevimiento decide malgastar ese inestimable derecho al libre pensamiento y la libre expresión.
La cosa, en este caso concreto, no deja de tener su gracia, y una importancia sólo relacionada con el sentido del ridículo que tengan esos aventurados teóricos de lo desconocido para ellos. Esto es, si acaso lo tienen, deben comenzar a preocuparse. El ridículo lo han hecho. Y de qué manera.
Pero el punto jocoso empieza a diluirse si pensamos en toda esa gente que en muchos lugares del planeta quisiera poder disponer de esa misma libertad, o quizá tan sólo de una parte de ella, para poder expresar sin temor a represalias ni castigos su opinión acerca de la realidad cotidiana que han de vivir, de las injusticias sociales que sufren, del despotismo que les gobierna.
Desgraciadamente, aún son demasiados, en demasiados lugares. Pero también, de entre todos ellos, son cada vez más los que aún a riesgo propio deciden buscar vías de expresión para que sus voces puedan escucharse y su realidad llegue hasta nosotros. Y es nuestra responsabilidad, como ciudadanos libres y comprometidos con la causa de la libertad, el apoyarles en la medida de nuestras posibilidades en ese empeño.
Desde GV Advocacy, el proyecto anti censura de Global Voices, lo han hecho elaborando una Guía para el Blogging Anónimo con WordPress y Tor. Originalmente redactada en inglés, ha sido ahora publicada también en francés y, según informan, se trabaja ya en la traducción a otros idiomas.
Una forma de apoyo podría ser colaborar en la difusión de esta Guía. En la web de GV Advocacy se puede encontrar el código necesario para incorporar un banner en nuestros blogs.
Y sí, los “iluminados” también pueden ponerlo en los suyos. Nunca es tarde para despertar de las propias paranoias.
Vía | Civiblog Central
14 de Diciembre de 2007

Que el futuro de los procesos creativos y de desarrollo -y no sólo en lo que a software se refiere- tendrá mucho de “abierto” es algo cada vez más comúnmente aceptado. No sé si tanto por las ventajas cualitativas de abrir esos procesos a la libre colaboración de quien quiera y pueda contribuir a ellos con sus conocimientos como por el contrastado éxito de un buen número de proyectos open source.
En el sector del software para edición de blogs, WordPress es un buen ejemplo de ambos argumentos. Sobre su éxito, nadie puede negar que se ha convertido en un referente principal entre los diversos gestores de contenidos centrados en la creación y publicación de blogs. Y si analizamos las causas de ese éxito, veremos que su condición de software de código abierto tiene bastante culpa.
La extensa y entusiasta comunidad de programadores y diseñadores que libre y voluntariamente van actualizando, modificando y enriqueciendo WordPress permiten que el gestor se vaya adaptando con rapidez a las nuevas necesidades que permanentemente demandan los usuarios.
No es caso aparte dentro del conjunto de los gestores de contenidos o CMS de código abierto, pero es el que, por ser competencia directa de Movable Type en cuanto a la gestión de blogs, señalan en diversos sitios que se hacen eco de la noticia como responsable en buena parte -o más en concreto ese éxito al que antes me refería- de la decisión de la gente de Six Apart de lanzar una versión MTOS, Movable Type Open Source, bajo licencia GPL.
No sé si esto será así, tanto da. Lo importante es ese paso dado, el de abrir el código a los conocimientos y creatividad de la gente, lo que sin duda alguna dará un impulso de popularidad a un software que ya cuenta con un reconocido prestigio.
Y a los usuarios, posiblemente, los beneficios derivados de una rivalidad más cercana entre gestores.
Vía | Willy Dobbe
Un blog de Jacinto Lajas