Comencé a darme cuenta de que en Internet había dejado de ser yo para ser sólo una IP procedente de un lugar distinto al de mi domicilio habitual a los pocos días de llegar a Bogotá: Spotify ya no me dejaba escuchar música.
El programa me decía que no me encontraba en el mismo país que constaba en mi registro en ese servicio y que ya habían transcurrido los días -14, creo recordar- que en ese supuesto te permiten utilizar el servicio de manera gratuita. Las opciones, vivir sin Spotify o contratar una cuenta Premium, pagando.
«Bueno, éstos lo que quieren son cuartos», pensé. Y resolví que podía sobrevivir sin Spotify.
Pero a partir de ahí, aunque Google ya se había ido encargando de recordarme que no estoy en España -en la página principal del buscador, los resultados de búsqueda, la publicidad contextual…-, comencé a ser más consciente de esa situación. Para la Red yo ya no “soy”. Sólo “estoy”. En Colombia.
Aunque nunca hasta hoy me lo habían expresado de forma tan patente y repetida.
Primero, tras consultar un sitio con enlaces a emisoras de televisión de todo el mundo, con la intención de ver en directo alguna española. Por pura curiosidad.
Tras intentar infructuosamente ver un par de las generales -en una de ellas me ofrecieron completo el spot publicitario previo, pero después de eso ya nada más-, lo intenté con el Canal de Historia -que aquí veo en televisión en su edición para Colombia.
El mensaje que apareció fue explícito. Mi IP declaraba que no me encontraba en España, por lo que no podía acceder a su sección de vídeos o lo que sea que ofrezcan online de su programación. Aunque, eso sí, me invitaban amablemente a entrar en su web y consultar el resto de contenidos accesibles.
Y en segundo lugar, poco después, revisando las últimas entradas de Kitsune Noir. En el penúltimo de sus posts me encontraba, en lugar del vídeo que debería aparecer, un espacio en blanco con el cartelito de la imagen que se ve al principio de este post.
En este caso, porque a la American Movie Classics -por cuestiones de derechos o las razones que sean- no le debe gustar mucho Colombia.
No sé si a Internet le importa quién soy. Seguramente no. Pero claramente le interesa dónde estoy. Eso lo tiene bien controlado.
No debería ser necesario recordar que una pantalla de ordenador no es un televisor, ni Internet una gigantesca TDT para mayor negocio de unos cuantos. No, Internet no es una televisión.
Aunque algunos, incluidos quienes elegimos para que lideren nuestro progreso, se esfuercen en tratar a la Red como plataforma desde la que ejercer su poder y su control. Por secuestrar una libertad que debemos defender.
Así las cosas… ¡feliz y combativo Día de Internet!
Eso es lo que se desprende del estudio realizado para elaborar este “Global Map of Social Web” que presenta Global Web Index, una perspectiva de la implicación de los internautas en los medios y redes sociales que ha resultado de entrevistar a 32.000 usuarios de Internet repartidos en 16 países.
Los porcentajes de acceso y el número de usuarios activos en el blogging, el microblogging, las redes sociales y la subida de vídeos y fotos son los datos que muestra ese mapa, del que se anuncia ya una próxima versión interactiva que nos permitirá crear segmentos de audiencia para medir la implicación en la Red en los diferentes países.
A pesar del indudable y creciente éxito de Twitter, el estudio revela que el microblogging no es aún una actividad mayoritaria y se encuentra todavía lejos de conseguir el nivel de penetración del blogging tradicional. En la práctica totalidad de los países analizados, con la única excepción de Japón, el microblogging ocupa el último lugar en esas cinco vías de participación reflejadas.
Curiosamente, es Japón también el único país donde el blogging aparece como la actividad mayoritaria, posición que en el resto de países se reparten la subida de fotos y la participación en redes sociales.
En el caso de España, es la subida de fotos la principal actividad, seguida en orden descendente por la participación en redes sociales, el blogging, la subida de vídeos y el microblogging.
El estudio confirma la masiva participación global en la web social, y apunta algunos otros datos de interés, como su alto impacto en China o el bajo nivel de implicación en Japón.
Resultado este último que los creadores del mapa explican por las características del estudio. Éste ha evaluado la actividad en la Red desde los ordenadores, y el porcentaje de japoneses que interactúan en las redes sociales exclusivamente desde dispositivos móviles es muy elevado, el 34% -comparado, por ejemplo, con el 3% en el Reino Unido.
Un detalle que quizá desvirtúa los resultados del estudio para Japón, pero que puede estar indicándonos por dónde irán las tendencias futuras.
En él observamos cómo China, que ya venía creciendo a pasos agigantados, ha aventajado en usuarios a Estados Unidos. Una ventaja que en 2012, dicen en New Scientist, será de 3 a 1. Al tiempo que India pasaría a ocupar el segundo lugar en número de usuarios.
Según esos datos, aventuran que probablemente en un futuro la web esté dominada por una mezcla de lenguas, que serían el inglés, el mandarín, el hindi, el portugués -con Brasil como grupo de usuarios principal- y las lenguas de la esfera rusa.
Pero, ¿dónde han dejado al español? No lo mencionan.
O, como también dicen sus creadores, nos muestra cómo nos ven los demás en la Red.
Aunque en mi caso, realizando varias veces el proceso, los resultados no han sido siempre idénticos, aunque sí bastante similares. Y parece que cada nuevo intento devolvía más datos que el anterior, con más barras de resultados en el gráfico final.
Y si tu nombre y apellido coinciden con alguien más afamado que tú en la Web, olvídate, su identidad se comerá a la tuya.
Pero todo esto, en definitiva, parece ser la filosofía que hay tras Personas:
En un mundo en el que se busca fortuna a través de la minería de datos en inmensos repositorios de información, el ordenador es nuestro indispensable pero lejos de ser infalible ayudante. “Personas” demuestra la extraña visión del ordenador y sus involuntarios errores, como las falsas caracterizaciones causadas por la incapacidad de separar los datos de varios propietarios del mismo nombre. Esto es significativo para nuestra reflexión acerca del mundo actual y del futuro, donde las historias digitales son tan importantes, si no más, que las historias orales, y los métodos computacionales de obtención de nuestras huellas digitales son opacos e ignorados por la sociedad.
Pues sí, aunque me haya salido un título de post algo cursi -y todo por no llamar a las cosas por su nombre- parece ser que los medios y redes sociales son ya más solicitados en Internet que aquello que siempre nos decían que ocupaba el primer lugar en esa demanda, lo que de manera efumística se conoce a veces como “contenidos para adultos”.
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