Positeros
5 de Julio de 2008

¿Alguien puede creer que en una sentencia judicial se llame “posit” al comentario en un blog y “positero” a quien lo hace?
Sí, parece de broma. Pero no. Ocurre, ocurre.
Vía | Chiquiworld
5 de Julio de 2008

¿Alguien puede creer que en una sentencia judicial se llame “posit” al comentario en un blog y “positero” a quien lo hace?
Sí, parece de broma. Pero no. Ocurre, ocurre.
Vía | Chiquiworld
22 de Enero de 2008
Hace unos días posteaba sobre la necesidad de pensar como un blogger planteada por Darren Rowse desde un enfoque más cercano al blogging profesional y anunciaba ya, aunque sin hacer una promesa firme, que en otra ocasión trataría esa cuestión de tener “mentalidad blogger” desde presupuestos más generales y cotidianos.
El test de adicción al blogging descubierto a través de Chocolate Without Borders me facilita el cumplir ese propósito. Cuestiones que yo hubiera citado como reveladoras de que se tiene un “pensamiento blogger” coinciden con preguntas incluidas en el test, más allá de las habituales sobre la frecuencia de posteo y cosas así.
En particular, las relacionadas con la intención de postear. El que ante cualquier suceso que vivas o presencies o del que tengas noticia la primera idea que te venga a la cabeza es escribir sobre ello en el blog; o que esa idea para un post te llegue en cualquier situación o lugar, lo mismo en la ducha que viendo una película o paseando por la calle; o que tu recomendación a ese amigo que te relata una historia de interés sea siempre «házte un blog y cuéntalo ahí»…
Todo eso, el relacionar ya de manera inconsciente y automática un hecho noticiable, que pueda interesar a alguien más que a nosotros mismos, con su publicación en el blog es ya, para mí, síntoma claro de que se piensa como un blogger. Otros indicadores podrán darnos, como en el test, la medida de nuestro enganche al blogging, pero el “pensar en postear” es el primer indicio de que se empieza a “pensar como un blogger”.
Lógicamente, ese síntoma no corresponde a la enfermedad en aquellos que sólo padecen la fiebre transitoria del recién iniciado, que en muchas ocasiones abandona el blog al poco tiempo de haberlo publicado por primera vez. Y, por contra, revela gravedad en los que tras largo tiempo dedicados a eso del blogging, sin sacar de su blog más beneficio ni consuelo que el placer de mantenerlo, piensan en postear a todas horas.
Y tú, ¿piensas como un blogger?… ¡Ah, que aún no tienes un blog!… ¿Y a qué esperas para hacerte uno?
Sobre lo de ser un buen o un mal blogger, si me acuerdo y tengo tiempo, ya hablaremos otro día.
15 de Enero de 2008
Confesaba hace meses Darren Rowse, en un post de una serie sobre el uso de una agenda para planificar el posteo, que en sus inicios era un blogger impulsivo, que se sentaba a postear sin saber muy bien sobre qué iba a escribir ese día ni cómo iba a hacerlo.
Creo que muchos bloggers, si no todos, comenzamos así. Y algunos, entre los que me incluyo, continuamos aún con esa forma caótica de abordar el hecho de postear. La principal razón, por no llamarla excusa, podría ser el tiempo, que siempre escasea. En mi caso concreto, por ejemplo, este blog no representa todo lo que yo quisiera hacer ni tampoco -ustedes me perdonarán la inmodestia- todo lo que puedo dar de mí mismo. Y supongo que mi caso no será el único.
Este blogging impulsivo conlleva sus costes, como bien señala Rowse:
A estos costes -o como consecuencia de ellos- habría que añadir uno más, especialmente peligroso para quienes tienen entre sus principales preocupaciones el número de visitas a su blog: la dificultad para la fidelización de los lectores.
De esto último sé un poco, que cerca de cuatro años editando blogs -por más que uno siga siendo impulsivo y caótico- dan para aprender unas cuantas cosas, y ésta es una de ellas. Si te interesa conseguir un buen número de visitas y mantenerlo más te vale hacer caso de los consejos de Darren Rowse y ser un blogger ordenado que planifica su actividad.
Pero entonces, irremediablemente, tendrás que aprender a pensar como un blogger. Y para esto, según Rowse, tendrás que tener en cuenta lo siguiente:
Hasta aquí las indicaciones de Darren Rowse. A mí, blogger impulsivo confeso, lo de “pensar como un blogger” me sugiere también otras cosas, que espero desarrollar en otro post.
O no, que esto de bloguear a impulsos es lo que tiene.
18 de Agosto de 2007
De eso, entre otras muchas cosas, se ha hablado en el reciente YearlyKos 2007. Los bloggers organizándose en un sindicato para defender sus derechos económicos, legales o de reconocimiento como lo haría cualquier otro colectivo profesional.
La propuesta compara y equipara a los bloggers con los escritores freelance, y menciona cuestiones que van desde la concesión de credenciales para eventos hasta la remuneración económica o la obtención de un seguro médico. Aunque uno de los puntos en los que se incide es que la unión de los bloggers, ya en un sindicato o ya en otro tipo de organización, serviría para evitar el uso irregular que a veces se hace de sus textos, por ejemplo en los medios de comunicación tradicionales. El plagio, vamos.
Curioso esto de los bloggers cuando se habla de ellos generalizando. Un día son periodistas ciudadanos, con el componente amateur que eso conlleva, y otro escritores profesionales que merecen el mismo trato que un articulista de los medios tradicionales. Ni lo uno ni lo otro, creo yo.
Lo hablaba hace un par de sábados con Chiqui y Paloma. Nunca he terminado de entender qué es eso de “ser un blogger” más allá de ser una persona que edita un blog, se ocupe de los temas que se ocupe y les dé el tratamiento que les dé.
Salvo esa minoría que ha conseguido hacer del postear una profesión y vivir de “ser blogger”, la inmensa mayoría tenemos esto como una afición. Vivida con mayor o menor pasión, cuidada con más o menos esmero, pero afición al fin y al cabo.
En realidad, el “ser blogger” no define de forma precisa a nadie. Ni siquiera a quienes de eso viven. Habría que aportar otra serie de datos complementarios para que el interlocutor ante el que nos presentamos sepa qué somos exactamente o a qué nos dedicamos.
Ni tampoco el simple hecho de “ser blogger” revela que tengamos una preparación, unos conocimientos, unas habilidades especiales más allá de saber cómo registrarnos en un servicio gratuito de blogs y escribir “Hola mundo” en el cuadro de edición de texto correspondiente antes de acertar a pulsar en el botón que publicará esas dos palabras.
Hecho esto ya somos bloggers. ¿Y qué?
1 de Agosto de 2007

La liebre la soltó hace un tiempo Luis Solana, inaugurando un debate que le divierte más que le preocupa y que aún sigue alimentando.
Habría, según su teoría, “long bloggers” y “short bloggers”, que vienen a identificarse, respectivamente, con aquellos bloggers que acostumbran a publicar posts de extensos contenidos -por lo habitual dedicados a la reflexión personal o el análisis profundo tras una exhaustiva labor de documentación- y esos otros que suelen -o solemos- publicar posts de contenidos más bien poco profusos y sin tanta labor aparente de elaboración previa, ya sea reflexiva o documental.
Desde un principio, y dentro del entorno de Las Ideas, que era el campo de batalla del debate, Rosa J.C. quedó como la “short blogger” por excelencia y, consecuentemente, rival directa de Luis Solana en la disputa conceptual sobre la extensión más conveniente de un post que sea digno de ser reconocido como tal.
Bien es verdad que ese papel le llegó a Rosa de refilón, sin buscarlo premeditadamente. Y también es cierto que es ella, precisamente, la que más juego da como representante de los “short bloggers” -como lo da en todo lo que hace, por otra parte.
Pero también opino, y ésta es mi aportación al debate -por incordiar, más que otra cosa-, que la simple calificación de “short blogger” es, en el caso de Rosa, algo injusta o inexacta.
Lo suyo es, para mi, “long short blogging”. Quizá sus posts sean cortos, pero son de largo alcance y recorrido.
_____
Lo curioso es que esto de “long short blogging” se me ocurrió escuchando el Cool Million de Green On Red que pongo a continuación. Exactamente al oír una parte de la letra que dice “long tall women”. ¿Raro, verdad?
Green On Red | Cool Million
“Well I gotta dream, its kinda obscene
Long tall women, in longer limousines
Drinkin’ champagne from Italian shoes
Throwing money out the door and listening to blues
I’m gonna play tonight till the morning light
For something we all want to own, a cool million…”
11 de Junio de 2007
Una de las razones por las que más blogs se quedan en el camino poco tiempo después de ser publicados es la falta de visitas o comentarios. Hay quienes esperan, quizá por desconocimiento de la dinámica del medio, que ya su primer post sea leído y comentado profusamente, y que cualquier búsqueda en Google sobre el tema que han tratado ofrezca ya su blog entre los primeros resultados.
No suele suceder eso. Y a los pocos posts, juzgando como fracaso lo que posiblemente hubiera terminado en aceptable triunfo con un poco más de paciencia, abandonan el blog. Si todos los bloggers hubiéramos hecho lo mismo no existirían los blogs. O existirían tan sólo unos cuantos.
Aclaro ante todo -y no es falsa humildad sino puro pragmatismo- que a mi juicio plantearse el tener miles de visitas y comentarios como un fin en sí mismo -exceptuando, lógicamente, el caso de los bloggers profesionales o los blogs con fines lucrativos- me parece una inútil pérdida de tiempo y energías.
Y es la mejor manera, por otra parte, de terminar ocupándote de asuntos que no son los que te interesaban cuando decidiste publicar el blog por primera vez y que, por lo habitual, te suponen ya más una obligación que una diversión.
Si no tienes un blog especializado en una temática en la que seas un experto o tu condición de blogger no viene precedida por tu fama o prestigio personales en otros ámbitos difícilmente te verás en los top ten del “blogosferio” universal. Mejor que ni te lo propongas.
Aunque también sin esos requisitos puede que tu blog alcance cotas de popularidad que harían felices a muchos. Pero esto, por lo general, requiere de un tiempo de rodaje y crecimiento que quienes sólo miden su éxito por el número de visitas no saben o no están dispuestos a esperar. La impaciencia, en estos casos, es muy mala consejera.
Advertido quedas si eres un blogger incipiente. Pero si aún así no puedes evitar mirar las estadísticas de tu blog cada cuarto de hora y la escasez de visitas que arrojan te lleva a pensar en el “blogcidio”, posiblemente la experiencia de Nate Whitehill te sirva de ayuda. Según datos extraídos de las estadísticas de su blog, éstos serían 5 tipos de posts que generan visitas, comentarios y enlaces, y que aquí comento libremente:
Estos son los tipos de posts que le han reportado más tráfico a Nate. ¿Sabes tú de alguno más?
Un blog de Jacinto Lajas