Hacia un sindicato de bloggers
18 de Agosto de 2007
De eso, entre otras muchas cosas, se ha hablado en el reciente YearlyKos 2007. Los bloggers organizándose en un sindicato para defender sus derechos económicos, legales o de reconocimiento como lo haría cualquier otro colectivo profesional.
La propuesta compara y equipara a los bloggers con los escritores freelance, y menciona cuestiones que van desde la concesión de credenciales para eventos hasta la remuneración económica o la obtención de un seguro médico. Aunque uno de los puntos en los que se incide es que la unión de los bloggers, ya en un sindicato o ya en otro tipo de organización, serviría para evitar el uso irregular que a veces se hace de sus textos, por ejemplo en los medios de comunicación tradicionales. El plagio, vamos.
Curioso esto de los bloggers cuando se habla de ellos generalizando. Un día son periodistas ciudadanos, con el componente amateur que eso conlleva, y otro escritores profesionales que merecen el mismo trato que un articulista de los medios tradicionales. Ni lo uno ni lo otro, creo yo.
Lo hablaba hace un par de sábados con Chiqui y Paloma. Nunca he terminado de entender qué es eso de “ser un blogger” más allá de ser una persona que edita un blog, se ocupe de los temas que se ocupe y les dé el tratamiento que les dé.
Salvo esa minoría que ha conseguido hacer del postear una profesión y vivir de “ser blogger”, la inmensa mayoría tenemos esto como una afición. Vivida con mayor o menor pasión, cuidada con más o menos esmero, pero afición al fin y al cabo.
En realidad, el “ser blogger” no define de forma precisa a nadie. Ni siquiera a quienes de eso viven. Habría que aportar otra serie de datos complementarios para que el interlocutor ante el que nos presentamos sepa qué somos exactamente o a qué nos dedicamos.
Ni tampoco el simple hecho de “ser blogger” revela que tengamos una preparación, unos conocimientos, unas habilidades especiales más allá de saber cómo registrarnos en un servicio gratuito de blogs y escribir “Hola mundo” en el cuadro de edición de texto correspondiente antes de acertar a pulsar en el botón que publicará esas dos palabras.
Hecho esto ya somos bloggers. ¿Y qué?































